como decálogo para guiar a los familiares ante las personas que, en algunos casos, están a punto de fallecer.
Martínez indicó que el libro presenta diez pautas o frases destinadas a las personas que se hallan al lado de quien está a punto de fallecer “para conocer lo que recomendable o no hacer, porque, a veces no vale sólo con la buena voluntad, ya que se cometen errores que se pueden solucionar”.
Y es que, “hay que saber enfrentarse a la fase final de un ser querido, como una situación que no es fácil”, reconoció, “pero deberíamos evitar frases, como pedir a quien se va a morir que no nos dejen solos. Tenemos que hacer un acto de generosidad y hacerle ver que se marche tranquilo y en paz”.
En este sentido, la escritura reveló que “el detonante” que le llevó a escribir el libro tuvo que ver con la experiencia que compartió con los familiares de un enfermo, de apenas 40 años, casado y padre de un hijo pequeño, y que padeció una agonía larguísima y angustia: “las noches eran terribles, y me animé a convencer a un familiar que se replantearan la situación y, al día siguiente, el enfermo falleció tras un sufrimiento insoportable».