El Gobierno de Castilla-La Mancha rechaza el nuevo modelo de financiación singular para Cataluña, argumentando que perjudica a otras comunidades y compromete la igualdad en el acceso a servicios públicos. El consejero Ruiz Molina lo califica de "documento egoísta e injusto" que busca privilegios para Cataluña.
El nuevo modelo de financiación singular para Cataluña ha sido rechazado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, que argumenta que “no es extrapolable” a otras comunidades autónomas, dado que no tiene comparación en ningún país del mundo. Además, se señala que “en ningún país del mundo el 100 por cien de los impuestos son gestionados por una Administración diferente a lo que es la del Estado, porque si todas nos acogiéramos a este sistema, lógicamente perderíamos aquellas comunidades que tenemos una renta per cápita inferior a la media nacional”.
Durante una entrevista en el programa `Espejo Público´ de Antena 3, Juan Alfonso Ruiz Molina, consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, ha señalado que se ha alcanzado un acuerdo entre el Gobierno de España y la Generalitat sobre un nuevo modelo de financiación singular para Cataluña. Este pacto fue discutido en la reunión bilateral del 14 de este mes.
Ruiz Molina ha señalado que el nuevo modelo beneficiará principalmente a Cataluña, así como a las comunidades de Madrid y Baleares, debido a su mayor renta per cápita. Esto perjudicaría al resto de las regiones y comprometería la función del Estado en la redistribución de la riqueza y en la cohesión territorial. “Un modelo que, por tanto, pone en cuestión el principio de igualdad que garantiza que, con independencia de la capacidad económica de los españoles y de su lugar de residencia, todos los españoles y españolas tenemos derecho al mismo nivel de acceso, en términos de calidad, a los servicios públicos fundamentales”, enfatizó. Durante su intervención, el consejero dejó claro que esta propuesta nace porque “Cataluña considera que está infrafinanciada y el objetivo final es obtener mayor volumen de recursos”; algo que calificó “de legítimo”, ya que todas las comunidades autónomas “queremos más recursos para financiar los gastos que van creciendo, como es el de sanidad y educación”.
Se ha señalado que un modelo de financiación único, como el que se busca implementar, carece de coherencia. Según sus palabras, “en un sistema de suma cero, si una comunidad autónoma, en este caso Cataluña, obtiene más recursos de los que le corresponden, tendría que ser a costa de la financiación del resto de regiones”.
Un “documento egoísta e injusto”.
En este mismo contexto, el responsable de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital ha indicado que las declaraciones realizadas por el Gobierno de Emiliano García-Page sobre este tema son las mismas que “ya tuvimos la ocasión de manifestar hace un año, con el acuerdo entre el Partido Socialista de Cataluña (PSC) y Esquerra Republicana (ERC)”, del cual afirmábamos que era “un acuerdo injusto y egoísta, que sólo buscaba privilegios para Cataluña”.
El nuevo documento, resultado de las negociaciones entre la Generalitat y el Gobierno de España, ha sido vinculado por él; un documento que, “conocemos desgraciadamente a través de los medios de comunicación”, y que ha descrito como “mucho más vago, pero que se complementa con el anterior”.
"Un concierto o cupo catalán, con todos los matices que se puedan considerar en comparación con el cupo del País Vasco y Navarra, es de lo que estamos hablando", ha señalado. Este concierto ha sido rebautizado como "financiación singular", un término que ha generado la oposición de partidos como Junts, quienes han expresado su desacuerdo: “eso de la financiación singular para todas las comunidades autónomas, no lo ven”, ha afirmado.