El juicio contra C.B.R. comenzará el 12 de enero, donde la Fiscalía solicita 40 años de prisión por el asesinato de su expareja, V.C.A.S., en abril de 2022. El acusado, que había sido denunciado por violencia de género, entró en su casa y la apuñaló varias veces.
La Audiencia Provincial será el escenario del juicio que comenzará el próximo lunes, 12 de enero, donde la Fiscalía de Cuenca solicita una pena de 40 años de prisión para C.B.R., quien está acusado de haber asesinado a su expareja en Nohales en abril de 2022.
Según el escrito de acusación, en marzo de 2021, la víctima, V.C.A.S., decidió poner fin a su relación con el acusado. Este último era su esposo desde hacía más de trece años y juntos tenían dos hijos.
Durante el proceso de divorcio, V.C.A.S. y los niños se mantenían en el hogar familiar para evitar que los menores abandonaran la vivienda. Los fines de semana, en cambio, era el padre quien asumía el cuidado de los niños, permitiendo que ella saliera de casa. En varias ocasiones, cuando V.C.A.S. se ausentaba, pasaba esos días en una casa perteneciente a una amiga en Nohales, un lugar conocido por el presunto asesino. Desde que terminó su relación, él no dejaba de llamar a su expareja, vigilando tanto su hogar como su lugar de trabajo. "Le exigía que lo cuidase porque era su mujer, manifestándole que si no lo cuidaba se iba a suicidar", señala la versión presentada por la Fiscalía.
En una de las ocasiones en que el acusado pasó un fin de semana en el hogar familiar con los menores, se apoderó del llavero que contenía las siete llaves de la vivienda de Nohales y realizó una copia para poder acceder a la casa. El 29 de noviembre de 2021, V.C.A.S. presentó una denuncia ante la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Cuenca por delitos de malos tratos y amenazas relacionados con violencia de género. Como resultado, se dictó una medida cautelar contra el acusado, que incluía la prohibición de acercarse a su esposa a menos de 200 metros, así como la restricción de cualquier comunicación.
El 4 de abril de 2022, C.B.R., consciente de que ella se hallaba en la vivienda de Nohales, se acercó a dicha casa aproximadamente a las 23.00 horas. Utilizando las llaves que le permitían acceder a la parcela, comenzó a observar lo que sucedía en el interior desde las ventanas exteriores, donde V.C.A.S. estaba presente junto a M.C.M.
La decisión del acusado de acabar con la vida de esa mujer se basó en su creencia de que ella le pertenecía. Para llevar a cabo su intención, se dirigió al hogar de su madre, donde tomó un cuchillo de grandes dimensiones y advirtió a su madre y a su hermana que había visto a V.C.A.S. con otro hombre y que iba a matarla.
Más tarde, accedió nuevamente a la vivienda de Nohales utilizando las llaves. Al entrar en el salón, que estaba en penumbra, se lanzó sobre ellos de manera violenta y repentina, gritando que los iba a matar y asestándoles múltiples cuchilladas a ambos.
El acusado asestó hasta siete cuchilladas a M.C.M. antes de que ella pudiera escapar y buscar ayuda. En el caso de V.C.A.S., recibió ocho puñaladas antes de desplomarse, perdiendo mucha sangre, y al ver que aún estaba viva, el agresor le propinó una última puñalada para acabar con su vida.
La Fiscalía ha descrito todos estos hechos como constitutivos de un delito de asesinato con agravantes de parentesco y razones de género, solicitando 25 años de prisión y 35 años de prohibición de acercamiento a los hijos. Además, se incluye un delito de asesinato en grado de tentativa, que podría conllevar una pena de 12 años de cárcel y la restricción del acercamiento al superviviente del ataque.
Se podría incluir un tercer delito de quebrantamiento de condena debido al incumplimiento de la orden de alejamiento, lo que implicaría un año adicional de pena. Además, se considera un cuarto delito por allanamiento de morada, que podría acarrear dos años más de castigo. En cuanto a la responsabilidad civil, las indemnizaciones solicitadas al acusado superan los 500.000 euros.
El 12 de enero dará inicio el juicio, el cual podría prolongarse hasta el 16.