El Ayuntamiento de Guadalajara ha anunciado que la licitación del nuevo contrato para el servicio de transporte urbano ha quedado desierta, una situación atribuida a factores económicos como la inflación y el aumento de los costes laborales. A pesar de este contratiempo, las autoridades municipales aseguran que el servicio se mantendrá sin alteraciones y que no habrá incrementos en los precios para los usuarios.
El concejal de Infraestructuras, Santiago López Pomeda, explicó en una rueda de prensa que la Mesa de Contratación declarará desierto el proceso esta semana, probablemente el viernes. Este acuerdo deberá ser ratificado por la Junta de Gobierno Local. López Pomeda enfatizó que “el servicio de transporte urbano se va a mantener con total normalidad” y que los usuarios no verán afectada su rutina diaria.
Detalles sobre la licitación
Este contrato, considerado “complejo y de gran envergadura”, tiene una duración prevista de diez años y un valor estimado de 93 millones de euros, destinado a transformar integralmente el transporte urbano en Guadalajara. El edil subrayó que la falta de ofertas es común en este tipo de licitaciones, especialmente cuando las empresas evalúan cuidadosamente la rentabilidad antes de participar.
Entre las razones que han desincentivado las propuestas se encuentra la inflación acumulada desde el inicio del expediente en junio de 2024, lo cual ha dejado obsoletos los precios referenciales del pliego. Además, un reciente acuerdo laboral entre la actual adjudicataria y sus trabajadores ha generado un incremento significativo en los costes salariales.
Revisión del pliego y futuro del servicio
López Pomeda reconoció que “el factor económico es la razón principal” detrás del escaso interés por el contrato, ya que cambios durante la tramitación alteraron “las reglas del juego inicialmente previstas”. Ante esta situación, el Ayuntamiento activará un comité técnico para revisar y adaptar los pliegos a las nuevas condiciones del mercado. Esta revisión no implicará costos adicionales para las arcas municipales gracias a una asistencia técnica previamente contratada.
Aunque se estima un retraso administrativo de cuatro a cinco meses respecto a las previsiones iniciales, el concejal aseguró que esto representa una oportunidad para perfeccionar el modelo sin renunciar a mejoras significativas. Estas incluyen la reorganización de la red en cinco grandes líneas, nuevas conexiones con barrios en expansión, un minibús eléctrico para el casco histórico y una renovación completa de la flota con vehículos ecológicos.
Compromiso con los usuarios
López Pomeda reafirmó el compromiso municipal para que este nuevo modelo esté operativo antes de finalizar el mandato actual. En cuanto a tarifas, descartó cualquier aumento inmediato y destacó que “el vecino es la prioridad”. Aseguró que no se cobrará por servicios no disfrutados y que cualquier actualización tarifaria se aplicará solo cuando entre en vigor el nuevo contrato.
Finalmente, aunque expresó su preocupación por no haber culminado el proceso según lo previsto, también mostró motivación ante el desafío de llevar adelante “uno de los contratos más importantes del Ayuntamiento” en una ciudad en crecimiento que necesita adaptar sus servicios a esta nueva realidad.
Otros temas abordados
Durante la misma conferencia, López Pomeda anunció reuniones con representantes del sector del taxi y VTC para discutir la llegada de licencias VTC a Guadalajara. El objetivo es buscar un marco equilibrado que permita convivir ambos sectores mientras se protege al taxi tradicional.
En otro orden de cosas, reconoció que las recientes lluvias han causado numerosos baches en diversas calles, lo cual calificó como “preocupante”. Para abordar esta situación, el Ayuntamiento tiene listo un contrato para reparaciones menores dotado con cerca de medio millón de euros, que será activado tan pronto como las condiciones meteorológicas lo permitan.