El Ayuntamiento busca soluciones para mejorar el transporte urbano tras la falta de ofertas en la reciente licitación, priorizando la calidad del servicio
La licitación del servicio de transporte urbano en Guadalajara ha quedado desierta debido a razones económicas, como la inflación y el aumento de los costes laborales. El Ayuntamiento revisará los pliegos sin renunciar a las mejoras del servicio y garantiza que no habrá subidas de precios para los usuarios. El concejal de Infraestructuras, Santiago López Pomeda, aseguró que el servicio continuará bajo un régimen de prórroga forzosa mientras se adapta el contrato, que tiene un valor estimado de 93 millones de euros y busca transformar el transporte urbano en la ciudad. A pesar del contratiempo, el Ayuntamiento se compromete a implementar un nuevo modelo antes de finalizar la legislatura.