La Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca, a través de sus patrullas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), ha intensificado los dispositivos de inspección y control sobre las diversas modalidades de caza en la provincia. Estas acciones tienen como principal objetivo garantizar la seguridad durante el desarrollo de actividades cinegéticas y asegurar el control sanitario de las piezas destinadas a la comercialización, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.
El origen de estas inspecciones se remonta a un hallazgo realizado en Cañaveras, donde agentes del Seprona localizaron trofeos de caza mayor y canales cárnicas cuya procedencia legal no pudo ser confirmada. A partir de este descubrimiento, el Seprona, en colaboración con veterinarios del Servicio de Salud Pública y agentes medioambientales, llevó a cabo inspecciones en las zonas de evisceración de varias monterías.
Resultados de las Inspecciones
Durante estos controles, los agentes y técnicos supervisaron el tratamiento de las piezas destinadas a la comercialización, encontrando diversas irregularidades en materia sanitaria. Entre los incumplimientos más destacados se identificaron la falta de personal auxiliar para el manejo adecuado de las canales, la ausencia de un perímetro de seguridad que delimite el área de evisceración, así como deficiencias en limpieza y desinfección. Además, se detectó la falta de contenedores estancos apropiados para el transporte de subproductos.
Simultáneamente, las patrullas del Seprona han realizado numerosos servicios de vigilancia en monterías, ganchos y batidas para asegurar la seguridad de los cazadores. Durante estas inspecciones, se han interpuesto denuncias por infracciones que ponen en riesgo a las personas, tales como el abandono o doblado de puestos, disparos en zonas restringidas o la falta del uso obligatorio de prendas reflectantes.
Vigilancia sobre Aves Migratorias
La vigilancia también se ha extendido a la caza de aves migratorias, particularmente en relación con el zorzal. En estas acciones, los agentes han confiscado una cantidad significativa de dispositivos electrónicos utilizados como reclamo, herramientas prohibidas según la legislación vigente sobre caza.
La Guardia Civil hace un llamado a todos los participantes en actividades cinegéticas para que respeten las normas de seguridad y utilicen métodos autorizados. Se apela a la responsabilidad colectiva para asegurar que estas actividades se desarrollen sin incidentes.
Las actas y denuncias generadas han sido enviadas a la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Cuenca. Las sanciones económicas por estas infracciones pueden variar entre 601 euros y 6.000 euros.