La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha expresado su preocupación por el notable deterioro de las condiciones laborales que enfrentan los celadores del Hospital Mancha Centro en Alcázar de San Juan. El sindicato exige a la Gerencia de Atención Integrada (GAI) que tome medidas inmediatas para garantizar la seguridad y salud de estos trabajadores, así como la creación de un protocolo que regule sus actividades en los diferentes turnos y servicios.
Los celadores están sufriendo una sobrecarga laboral diaria, lo que ha llevado a un empeoramiento de su estado de salud. Se han reportado diversas patologías, tanto traumatológicas como relacionadas con el estrés, atribuibles al manejo de camas en condiciones inadecuadas. Según Alberto Rosales, delegado de CSIF en el área Mancha Centro, “el mantenimiento de las camas es insuficiente o incluso deficiente”, lo que genera dificultades en su movilidad y provoca lesiones en espalda, hombros, rodillas y caderas.
Falta de protocolos y sobrecarga laboral
El sindicato también señala que desde hace 28 años la GAI no cuenta con protocolos que regulen la actividad de los celadores en los distintos turnos, lo que genera confusión sobre las responsabilidades asignadas. Un ejemplo claro se encuentra en el servicio de Rayos, donde solo dos celadores trabajan de lunes a viernes, dejando desatendidos los fines de semana y festivos. Esto resulta en un aumento significativo del trabajo extraordinario para el mismo número de personal.
CSIF considera que esta situación prolongada representa una modificación sustancial en las condiciones laborales, lo cual justifica la necesidad de revisar las evaluaciones previas de riesgos laborales. Por ello, el sindicato solicita urgentemente una nueva evaluación que contemple las condiciones actuales y proporcione información sobre las medidas preventivas adoptadas o planificadas.
Demandas concretas del sindicato
Entre las demandas específicas se incluye la elaboración de un censo de camas defectuosas o con deficiencias que deban ser retiradas, así como una revisión urgente del estado actual de estas camas. Además, se requiere la creación de protocolos claros para los celadores que definan y gestionen adecuadamente sus funciones dentro del hospital.