El comisario Antonio J. López-Alcahut ha asumido oficialmente su cargo como nuevo jefe de la comisaría provincial de Albacete en una ceremonia celebrada este jueves en la Subdelegación del Gobierno. Durante su discurso, el comisario destacó la importancia de enfrentar los retos actuales con un enfoque basado en especialización, preparación, tecnología y formación.
López-Alcahut expresó su agradecimiento hacia sus predecesores y las autoridades locales y regionales presentes, afirmando que asume esta responsabilidad “con orgullo y humildad”. Enfatizó que “la Policía Nacional de Albacete ha demostrado que la seguridad es un valor ejercido por servidores públicos que defienden derechos y garantizan libertad”.
Compromiso con la integridad y el trabajo en equipo
El nuevo jefe de la comisaría subrayó que la integridad es fundamental en su profesión, donde cada decisión debe ser “justa y ejemplar”, lo que requiere “vocación y empatía” para proteger a las víctimas. Además, resaltó la importancia del compañerismo, afirmando que “somos fuertes gracias al trabajo en equipo”.
A pesar de que Albacete se considera una ciudad segura, con índices de criminalidad por debajo de la media española, López-Alcahut advirtió sobre la evolución de los desafíos, incluyendo nuevos delitos en el ciberespacio y redes criminales más complejas que exigen el uso de herramientas innovadoras.
Apoyo institucional y trayectoria profesional
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, destacó la “experiencia profesional, vocación de servicio y compromiso” del nuevo comisario. Sabrido mostró su confianza en que López-Alcahut logrará continuar reduciendo la criminalidad en la provincia. También mencionó que la plantilla de Albacete, compuesta por casi 390 miembros, realiza una “magnífica labor” con un índice de cobertura del 115%, gracias a su ampliación reciente.
López-Alcahut cuenta con una amplia trayectoria profesional. Inició su carrera en la Jefatura Superior de Navarra como inspector en la Brigada Provincial de Información durante los años noventa, dedicándose a labores antiterroristas. Regresó a Albacete en 2000, ascendiendo al cargo de jefe del grupo de Estupefacientes cuatro años después. Posteriormente, prestó servicios como inspector jefe en Cuenca antes de volver a Albacete como jefe de la Brigada Provincial de Policía Jurídica a finales de 2010.
Cambios recientes y futuro liderazgo
En 2017 asumió el mando de la Comisaría Local de Hellín y en 2021 fue ascendido a comisario al frente del equipo operativo en Castellón. A finales del mismo año regresó a su ciudad natal como jefe de Coordinación Operativa Provincial, sucediendo ahora a Antonio Bueno al frente de la comisaría provincial.