La Romería de Alarcos ha continuado su celebración en Ciudad Real, atrayendo a un número creciente de romeros que han decidido pasar la noche en el cerro para rendir homenaje a su Virgen. Entre los momentos más destacados del evento se encuentran la función religiosa, la procesión alrededor de la ermita y el emotivo traspaso de cetro entre el hermano mayor saliente, Miguel Ángel Sevillano, y su sucesor, Álvaro Monsalve. Este año, la jornada contó con la presencia del alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, y el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, Agustín Espinosa, así como una amplia representación del consistorio y otras instituciones.
Un aspecto que ha marcado esta edición de la romería es el notable aumento en la participación. La presidenta de la Hermandad, Frasi López, destacó que este incremento se debe tanto a los asistentes provenientes de la capital y sus pedanías como a otros municipios de la provincia. “Ha sido una romería muy bonita, con muchísimos vecinos que han venido. Estamos consiguiendo que sea como era antes, como nosotros queríamos”, afirmó López.
Aumento en la Participación
Mar Sánchez, concejal de Festejos, también subrayó la colaboración existente entre la Hermandad, diversas asociaciones y el Ayuntamiento para fomentar este crecimiento: “Ayer fueron alrededor de 8.000 personas; la romería sigue creciendo año tras año en participación y en colaboración”, apuntó. Sánchez expresó su agradecimiento a todos los que contribuyen al éxito del evento, haciendo hincapié en el esfuerzo previo necesario para garantizar que los asistentes disfruten plenamente.
El delegado provincial Agustín Espinosa valoró positivamente esta romería por su impacto en el turismo y su papel en la preservación de las tradiciones manchegas. “La romería es cultura, folclore e identidad propia de nuestra ciudad. Invitamos a todos a seguir celebrándola y participar en las actividades culturales y religiosas que se llevan a cabo durante todo el año”, declaró Espinosa.
Identidad Colectiva
Espinosa resaltó que esta celebración no solo une a los habitantes de Ciudad Real y sus pedanías, sino también a los municipios cercanos, convirtiéndose en un símbolo de identidad colectiva para toda la comarca. Además, hizo hincapié en que la ermita de Alarcos es un punto de encuentro significativo durante la romería y posee un parque arqueológico que merece ser visitado durante todo el año.
Finalmente, el delegado provincial felicitó a la Hermandad de la Virgen de Alarcos por su eficaz organización del evento y agradeció a las peñas y grupos participantes por contribuir a una jornada festiva sin incidentes.