El vicepresidente provincial, Fran Valera, se une a la Ofrenda a la Virgen de Belén, un evento que destaca por su alta participación durante las Fiestas Mayores de Almansa. Este acto ha congregado a numerosos vecinos, colectivos festivos y comparsas, consolidándose como uno de los momentos más emblemáticos y arraigados de la celebración.
La Ofrenda de Flores, que ha tenido lugar el 5 de mayo, ha transformado las calles de Almansa en un vibrante escenario donde resuena la música y se despliegan ramos de flores. A partir de las 20:00 horas, el recorrido habitual comenzó en la Avenida de Madrid y continuó por Aniceto Coloma, el Pasaje del Coronel Arteaga y la Rambla de la Mancha hasta llegar a la Plaza de Santa María, donde los participantes han depositado sus ofrendas ante la imagen de la patrona en la Iglesia de la Asunción.
Una tradición que perdura
Este acto no solo es notable por su afluencia, sino también por su continuidad a lo largo del tiempo. La Ofrenda brilla cada año sin perder su esencia, logrando unir a generaciones diversas en torno a esta tradición.
Las comparsas, asociaciones y ciudadanos han participado con entusiasmo, cuidando cada detalle —desde la vestimenta hasta el ritmo del recorrido— sin necesidad de artificios. En las Fiestas Mayores almanseñas, reconocidas como Fiesta de Interés Turístico Internacional, lo auténtico es lo que prevalece.
Compromiso comunitario
Fran Valera enfatizó que “lo más relevante de eventos como este no es solo lo visible, sino quiénes hacen posible su realización”, subrayando el papel fundamental que juega toda la comunidad en mantener viva una tradición que forma parte del ‘ADN’ de Almansa.
La Ofrenda no está diseñada para ser observada pasivamente; se construye para fomentar la participación activa. Este aspecto es clave para su fortaleza, tal como destacó el vicepresidente, quien se siente cercano a este robusto tejido social que contribuye al esplendor de las festividades desde múltiples frentes.
Apoyo institucional
Valera también reiteró el respaldo del Gobierno de la Diputación de Albacete hacia estas manifestaciones culturales, resaltando su importancia no solo culturalmente, sino también para el desarrollo del territorio.
“Estar presente aquí significa reconocer que nuestras tradiciones son dinámicas y actuales; son una forma vital de sostener nuestra identidad y actividad en pueblos y ciudades”, afirmó Valera. Con las Fiestas Mayores aún en pleno apogeo, Almansa continúa demostrando que su fortaleza radica no solo en grandes espectáculos, sino también en esos momentos compartidos que mantienen su significado año tras año.