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Detectan bacterias resistentes a antibióticos en el río Tajo de Castilla-La Mancha
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Detectan bacterias resistentes a antibióticos en el río Tajo de Castilla-La Mancha

Investigaciones revelan la preocupación por la resistencia bacteriana en ecosistemas acuáticos, destacando su impacto en la salud pública y el medio ambiente

martes 16 de junio de 2026, 11:44h

Un estudio de la Universidad de Castilla-La Mancha ha revelado la presencia de bacterias resistentes a antibióticos en el tramo medio del río Tajo. Analizando 19 puntos a lo largo de 300 kilómetros, los investigadores encontraron microorganismos resistentes a medicamentos comunes y genes que facilitan la transmisión de esta resistencia. Este fenómeno, considerado un grave problema de salud pública por la OMS, se agrava en áreas con alta presión urbana y agrícola. Los resultados subrayan la importancia de implementar sistemas de vigilancia ambiental que incluyan la resistencia antimicrobiana como indicador clave del estado de los ríos. La investigación fue financiada por la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss y apoyada por diversas instituciones.


Un equipo de investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha identificado bacterias resistentes a antibióticos en todos los puntos analizados del tramo medio del río Tajo. Este hallazgo, publicado en la revista científica Environmental Research, representa la primera evaluación exhaustiva de este tipo en esta parte del río.

El estudio abarcó 19 puntos de muestreo a lo largo de 300 kilómetros del Tajo, incluyendo áreas protegidas dentro de la Red Natura 2000. Las muestras se tomaron cada tres meses entre el verano de 2022 y la primavera de 2023, según informa la UCLM.



Resultados alarmantes sobre resistencia bacteriana



En todas las muestras se encontraron microorganismos resistentes a antibióticos comunes como la ampicilina y el sulfametoxazol, así como genes que permiten a las bacterias transmitir esa resistencia a otros organismos. Este último aspecto es particularmente preocupante, ya que no solo indica contaminación biológica, sino también mecanismos que podrían facilitar la propagación de estas bacterias en el medio ambiente.

La resistencia antimicrobiana se refiere a la capacidad de ciertos microorganismos para sobrevivir ante medicamentos diseñados para eliminarlos. Cuando esta capacidad se expande, infecciones previamente tratables pueden volverse mucho más difíciles de controlar. La Organización Mundial de la Salud considera este fenómeno uno de los principales desafíos para la salud pública global, relacionado con cientos de miles de muertes anuales.



Impacto ambiental y necesidad de vigilancia



El Tajo no escapa a este problema; los ríos pueden actuar como vías para la transmisión de bacterias resistentes, especialmente en áreas con alta presión urbana, agrícola e industrial, como es el caso de su cuenca. El estudio reveló niveles elevados tanto de bacterias totales como coliformes, indicadores clásicos de contaminación fecal, con variaciones estacionales. Durante el invierno, el aumento del caudal favorece la dilución y disminuye la carga bacteriana; sin embargo, en primavera se registraron los niveles más altos de genes de resistencia.

Este trabajo se inscribe dentro del enfoque conocido como One Health, que considera la salud humana, animal y ambiental como partes interconectadas de un mismo sistema. Desde esta perspectiva, monitorizar lo que sucede en los ríos es fundamental para prevenir problemas sanitarios además de proteger el medio ambiente. Los resultados subrayan la importancia de implementar sistemas más completos de vigilancia ambiental que incluyan la resistencia antimicrobiana como indicador del estado ecológico de los ríos.



Apoyo institucional al estudio



La investigación ha sido impulsada y financiada por la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss y el departamento de Química Analítica y Tecnología de los Alimentos de la UCLM, contando con el respaldo del Ministerio de Ciencia e Innovación, así como con apoyo financiero por parte del Gobierno regional y fondos europeos FEDER. El equipo científico está compuesto por las investigadoras Cristina de los Reyes-Ramos, Susana Seseña, María Rodríguez, Beatriz Larraz, Rosa Carmen Rodríguez Martín-Doimeadios y M. Llanos Palop.

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