Cáritas Castilla-La Mancha ha intensificado su colaboración con la Policía, Protección Civil, ayuntamientos y albergues para garantizar que las personas más vulnerables no se vean expuestas a las inclemencias de la ola de calor actual.
Durante una rueda de prensa celebrada este martes, Rosa García Fernández, presidenta de Cáritas Regional de Castilla-La Mancha, destacó que la organización está en constante comunicación con diversas entidades para proporcionar los recursos necesarios que ayuden a mitigar los efectos de las altas temperaturas. Entre las medidas mencionadas se encuentra la adquisición de ventiladores y el apoyo económico para cubrir facturas eléctricas.
Atención a las necesidades básicas
García Fernández subrayó que desde las acogidas en Cáritas parroquiales e interparroquiales, así como desde centros específicos, se atiende a todas las personas que se acercan en busca de ayuda. Además, aseguró que están trabajando en red con otras instituciones para atender cualquier llamada que reciban.
A pesar del esfuerzo realizado, la presidenta reconoció que es un desafío—“tristemente”—no poder ofrecer un espacio adecuado ante esta situación extrema, ya que no cuentan con dispositivos residenciales suficientes para ello.
Coordinación con los ayuntamientos
Amador Casquero, coordinador de Cáritas en la región, añadió que durante olas de frío y calor, los centros de Cáritas abren sus puertas temporalmente para brindar refugio a quienes lo necesiten. Sin embargo, advirtió que no todas las Cáritas disponen de los recursos necesarios para estas situaciones.
Casquero enfatizó la importancia de una coordinación estrecha con los ayuntamientos, quienes son responsables de habilitar espacios adecuados tanto en verano como en invierno. “Los ayuntamientos son quienes deben dar respuesta a estas cuestiones”, concluyó.