Las obras de mejora en la red de abastecimiento de agua potable en Férez, Albacete, han finalizado con una inversión de 52.000 euros por parte de la Junta. Se reemplazó tubería de fibrocemento y se implementaron sistemas para monitorizar el agua, garantizando un mejor abastecimiento y ahorro para los vecinos.
Las obras para mejorar la red de abastecimiento de agua potable han llegado a su fin en la localidad albaceteña de Férez. Esta iniciativa ha recibido una inversión de aproximadamente 52.000 euros, proporcionada por la Junta de Comunidades mediante la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha.
El delegado del Gobierno regional en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, realizó una visita a la localidad, donde se unió a la delegada provincial de Desarrollo Sostenible, Llanos Valero, con el propósito de evaluar los resultados de las acciones implementadas. Durante esta visita, también estuvo presente el alcalde, Francisco Javier Jaime.
Además, se ha llevado a cabo la sustitución de la tubería de fibrocemento que se encontraba en la calle de Lasa Eras, reemplazándola por una de polietileno.
En el transcurso de la reunión, Ruiz Santos detalló que se han realizado dos intervenciones en Férez. La primera de ellas se centra en el control de las presiones y caudales (TIC), así como en la calidad del agua. En este contexto, se han implementado sistemas destinados a monitorizar la red, abarcando desde la captación hasta la distribución. El objetivo es llevar a cabo un seguimiento exhaustivo de los caudales y determinar cómo y dónde se producen las pérdidas de esos volúmenes.
El delegado de la Junta ha expresado que "se trata de una renovación muy importante y necesaria para el pueblo de Férez, pues esta mejora va a suponer al municipio y a sus vecinos un ahorro de agua y que tengan el abastecimiento garantizado".
Férez se encuentra entre los 30 municipios de la provincia de Albacete que han recibido apoyo a través de la convocatoria de ayudas destinada a proyectos enfocados en la mejora del abastecimiento y la reducción de pérdidas en las redes de agua potable. Esta iniciativa está dirigida a localidades con menos de 20,000 habitantes en Castilla-La Mancha y fue impulsada por el Gobierno regional como parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.