El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presentó el Plan Regional de Investigación Científica (Princet), que movilizará 1.304 millones de euros hasta 2028. Con un enfoque en I+D+i, busca consolidar la cooperación entre instituciones y fomentar la innovación empresarial, aumentando la inversión y el número de investigadores en la región.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, junto al consejero de Educación, Cultura y Deporte, Amador Pastor, ha dado a conocer el nuevo Plan Regional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación (Princet), que tiene como objetivo movilizar 1.304 millones de euros hasta el año 2028. Esta ambiciosa estrategia contempla una inversión pública de 220 millones y una aportación privada de 1.084 millones.
Durante la presentación del plan en Toledo, Pastor destacó que los objetivos son «altos pero altamente cumplibles». El Princet busca «aplicar coherencia» y organizar las políticas de investigación e innovación para alinearlas con el crecimiento regional y generar un mayor impacto socioeconómico.
Nuevas líneas y programas
El consejero enfatizó que este nuevo plan no es fruto de la improvisación, ya que su predecesor había establecido un campo de trabajo desde 2021 hasta 2024, superando expectativas en áreas como la captación de talento investigador y la inversión privada en I+D+i.
El Princet se estructura en tres líneas principales y 13 programas. La primera línea se centra en consolidar el sistema de I+D+i y fortalecer la cooperación entre universidades, centros tecnológicos y agencias de investigación. La segunda línea pone énfasis en la formación de investigadores para alcanzar la «excelencia científica», subrayando que el capital humano es el principal activo del sistema.
Enfoque empresarial y apoyo a zonas despobladas
La tercera línea sitúa a las empresas en el centro del plan, con el objetivo de fomentar la innovación empresarial y apoyar la inversión privada en I+D+i. A diferencia del anterior Princet, esta vez se integrará el apoyo a las zonas despobladas en todas las acciones del plan.
Entre los objetivos establecidos se incluye un aumento del 50% en la inversión en I+D+i, un incremento del 10% en el número de investigadores y alcanzar un 15% en representación femenina. Asimismo, se espera que los estudiantes de doctorado crezcan un 6%, mientras que la inversión empresarial debería aumentar un 32%.
Lucha contra el fatalismo
García-Page también se refirió al plan anterior, señalando su propósito de combatir la percepción negativa sobre la capacidad investigadora del país. El presidente defendió que España no está condenada a investigar peor y resaltó que hay datos positivos que deben ser reconocidos.
A su juicio, es fundamental dedicar tiempo a estrategias a largo plazo que requieren insistencia en los argumentos. En este sentido, mencionó cómo las políticas públicas han contribuido a un aumento poblacional en Castilla-La Mancha gracias a iniciativas como la ley contra la Despoblación.
Aumento de ayudas para investigadores
Pese a los desafíos políticos, García-Page reafirmó su compromiso con incrementar las inversiones tanto públicas como privadas. En abril se destinarán 1,3 millones de euros en ayudas para centros tecnológicos, lo cual contribuirá al crecimiento del sector.
A esto se suman 10 millones de euros destinados a más de mil investigadores abarcando más de 120 proyectos. Según García-Page, estas medidas son esenciales para mantener las expectativas del sector y conservar el talento dentro de la región.