La viceconsejera de Cultura de Castilla-La Mancha, Carmen Teresa Olmedo, ha subrayado la importancia de integrar el impacto de las catástrofes ambientales en las estrategias de protección del patrimonio cultural. En una reciente entrevista con Europa Press, Olmedo enfatizó que este desafío debe ser abordado no solo desde una perspectiva reactiva, sino también mediante políticas culturales preventivas.
“Debemos afrontar la prevención y, sobre todo, la restauración y rehabilitación”, afirmó la viceconsejera. Se refirió a los daños causados por fenómenos meteorológicos extremos, como los recientes temporales y la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) de 2024. Aunque en Letur se tuvo “relativamente suerte” al evitar daños en el casco histórico, citó ejemplos como el Puente Viejo de Talavera de la Reina, que sí sufrió las consecuencias de estos eventos.
Riesgos para el Patrimonio Cultural
Olmedo advirtió que los efectos devastadores de estas catástrofes no se limitan únicamente a los bienes inmuebles; también afectan a museos y archivos, donde existe un alto riesgo de pérdida de documentación. “Los archivos suelen estar ubicados en sótanos donde se guardan los documentos”, explicó.
Además de la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, mencionó otros riesgos como los incendios forestales y situaciones locales específicas, como el volcán de La Palma. Frente a esta realidad, destacó el esfuerzo conjunto de las administraciones autonómicas bajo el Plan Nacional de Gestión del Riesgo y Emergencias en Patrimonio Cultural, promovido por el Ministerio de Cultura.
Colaboración Internacional y Retos Futuros
Desde Castilla-La Mancha se están llevando a cabo iniciativas para trabajar no solo con el Ministerio y las Comunidades Autónomas, sino también estableciendo vínculos con organismos de la UNESCO dedicados a fomentar políticas efectivas para la prevención y protección del patrimonio.
“Es un reto”, reconoció Olmedo. “Debemos preservar los bienes patrimoniales heredados y asegurarnos de que se mantengan en condiciones iguales o incluso mejores”.
Nuevas Tecnologías en la Gestión Patrimonial
En otro ámbito, Olmedo resaltó las oportunidades que ofrecen las herramientas digitales y la inteligencia artificial para mejorar la gestión del patrimonio. Estas tecnologías no solo contribuyen a la conservación, sino que también abren nuevas vías para la investigación.
“Las nuevas tecnologías nos facilitan entender mejor lo que es un parque arqueológico”, indicó. Ejemplificó cómo la inteligencia artificial puede ayudar a visualizar estructuras históricas como la basílica del tolmo de Minateda o el palacio de Libisosa en Lezuza.
Apuesta por la Accesibilidad
La responsable cultural también hizo hincapié en el desarrollo digital destinado a facilitar el acceso público a estos bienes patrimoniales. La Junta está comprometida con programas innovadores que incluyen realidad virtual en entornos arqueológicos. Este enfoque continuará expandiéndose hacia “la realidad inmersiva” en importantes parques arqueológicos como Carranque y Alarcos.
Asimismo, destacó las aplicaciones tecnológicas que mejoran la accesibilidad para personas con discapacidades visuales o auditivas y aquellos con problemas de movilidad, haciendo así que el patrimonio cultural sea más inclusivo.