El Ayuntamiento de Albacete ha dado luz verde a la creación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una medida aprobada en el pleno municipal con el respaldo del Gobierno del PP y concejales no adscritos, mientras que la oposición se opuso firmemente. Esta regulación impondrá restricciones al tráfico para aquellos conductores que no estén empadronados y deseen acceder al centro de la ciudad.
El alcalde, Manuel Serrano, subrayó que todos los ciudadanos empadronados tendrán libertad para circular las 24 horas, sin restricciones, independientemente del tipo de vehículo que posean. Además, destacó que esta iniciativa responde a la implementación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que afecta a ciudades con más de 50.000 habitantes.
Detalles sobre la ZBE
Serrano aseguró que el diseño de la zona se realizó con cuidado tras consultar a vecinos, colectivos y empresarios potencialmente afectados, basándose en criterios técnicos y respaldado por los servicios jurídicos municipales. El área afectada incluye calles como Alcalde Conangla, Hermanos Falcó, Batalla del Salado, avenida de España, entre otras.
La normativa impactará a los conductores no empadronados cuyos vehículos carezcan de etiqueta ambiental y no paguen el impuesto de circulación en Albacete. Sin embargo, podrán acceder al área siempre que obtengan un ticket de zona azul o ingresen a un parking público, hotel o comercio.
Reacciones del equipo de Gobierno y oposición
Francisco Navarro, concejal de movilidad, afirmó que el equipo gubernamental no busca recaudar multas derivadas de esta ordenanza y anunció campañas informativas junto con la regularización de procedimientos antes de su implementación. “La ordenanza se ha diseñado pensando en el desarrollo económico de Albacete”, enfatizó Navarro.
A pesar de esto, la propuesta recibió 11 votos en contra por parte del PSOE, Vox y Unidas Podemos. La concejal de Unidas Podemos criticó la ZBE como una “coartada administrativa” por no implementar medidas suficientes para combatir la contaminación y el ruido en el centro urbano.
Puntos críticos desde la oposición
José González, portavoz socialista, calificó la propuesta como una "oportunidad histórica perdida", argumentando que el nuevo contrato es inadecuado para una ciudad con 200.000 habitantes. Según él, el proyecto parece superficialmente positivo pero resulta ser una solución continuista que intenta abordar necesidades actuales con enfoques obsoletos.
Por su parte, Lorena González, portavoz del Grupo Municipal Vox, consideró la medida “innecesaria e incoherente”, afirmando que solo busca cumplir objetivos ideológicos a expensas de las libertades ciudadanas. Cuestionó además la urgencia presentada por el Gobierno al señalar que los informes oficiales indican que la calidad del aire en Albacete es adecuada.