El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado su firme intención de que el trazado del AVE Madrid-Jaén pase por Alcázar de San Juan. En un encuentro con el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, García-Page afirmó que el Gobierno regional "peleará" para asegurar que se cumplan los compromisos establecidos.
Durante la inauguración de una residencia de mayores en Chinchilla de Montearagón, el presidente autonómico abordó este tema, que ha generado críticas especialmente entre las filas del Partido Popular. "Las infraestructuras están al servicio del territorio y de la gente", enfatizó García-Page, quien defendió que tanto autovías como trenes deben servir para conectar a las personas y no ser solo una cuestión económica.
Compromisos históricos
En relación al AVE Madrid-Jaén, recordó a los responsables del Ministerio de Fomento que "los compromisos firmados están para cumplirse". García-Page hizo hincapié en que Castilla-La Mancha ha firmado desde hace años numerosos acuerdos sobre inversiones con el Gobierno español, incluso durante la etapa de Francisco Álvarez-Cascos como ministro.
"No puede ser que se tire a la basura tanto dinero ya invertido porque algún técnico considere que una opción es mejor que otra", subrayó el presidente. Aseguró que por cada informe técnico favorable a una opción presentada por el Ministerio, Castilla-La Mancha puede ofrecer diez informes en sentido contrario.
Decisiones políticas necesarias
García-Page argumentó también que nadie debe escudarse detrás de los técnicos para decidir la ubicación de autovías o líneas de alta velocidad. "Detrás de esto hay una decisión política", afirmó. Para él, la alta velocidad debe beneficiar no solo a grandes ciudades, sino también a capitales más pequeñas y poblaciones diversas. "Lo pagamos entre todos y tiene que beneficiar a la mayoría", concluyó, reafirmando su compromiso: "Vamos a pelear para que se cumpla un acuerdo que garantice que la alta velocidad hacia Jaén tenga paradas en La Mancha".