La Guardia Civil ha desarticulado una estafa inmobiliaria que afectó a un ciudadano de Baleares, quien perdió más de 3.000 euros al intentar alquilar una vivienda a través de una popular plataforma digital del sector. El autor del delito es un vecino de Ciudad Real.
Según ha informado la Benemérita en un comunicado, todo comenzó cuando la víctima realizó una búsqueda habitual de hogar. Localizó un inmueble que cumplía con sus requisitos y se puso en contacto con los supuestos arrendadores a través de la misma plataforma.
Modus operandi de los estafadores
La comunicación pronto se trasladó a un correo electrónico, donde los delincuentes, que inicialmente se presentaron como particulares, acabaron asumiendo el rol de una agencia inmobiliaria. Utilizaron diversos recursos para crear un ambiente de credibilidad, incluyendo material gráfico, condiciones contractuales y hasta un código de reserva personalizado.
Con el anzuelo bien tendido, los estafadores aplicaron una táctica conocida como "urgencia artificial". Afirmaron que el inmueble había cambiado recientemente su estatus de alquiler vacacional a largo plazo y que había una alta demanda en la zona.
Denuncia y resolución del caso
Bajo esta presión constante, la víctima procedió a realizar una transferencia bancaria que superaba los 3.000 euros en concepto de reserva. Sin embargo, tras este pago, la única respuesta fue el silencio por parte de los estafadores.
Lo que hizo este caso particularmente significativo fue la reacción del perjudicado. En lugar de rendirse, regresó al portal inmobiliario junto a su pareja y constató cómo el mismo modus operandi seguía siendo utilizado contra otros usuarios. Con esta evidencia, presentó su denuncia a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil.
Investigación y resultados
La denuncia fue recibida y tramitada por la Oficina Nacional de Recepción Electrónica de Denuncias (ON-RED), lo que llevó a activar al Equipo @ de la Cibercomandancia. Entre las primeras acciones realizadas se solicitó el bloqueo cautelar de la cuenta bancaria donde habían sido depositados los fondos.
A través de un análisis exhaustivo de las comunicaciones y las transacciones financieras, se logró identificar plenamente al autor del delito, quien resultó ser efectivamente un vecino de Ciudad Real. Las diligencias instruidas han sido entregadas a la autoridad judicial competente en Ciudad Real.