El Gobierno de Castilla-La Mancha ha implementado más del 52% de las acciones de la Estrategia contra la Despoblación en tres años, con un 40% en desarrollo avanzado. Se han invertido más de 5.100 millones de euros desde 2021, logrando frenar y revertir la despoblación en algunas áreas.
Más del 52 por ciento de las acciones que conforman la Estrategia regional contra la Despoblación han sido implementadas por el Gobierno de Castilla-La Mancha en los tres primeros años de su vigencia, siendo esta la principal herramienta para aplicar la Ley.
El vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, ha indicado que ya se encuentra en marcha el 96 por ciento de las 210 acciones que integran la Estrategia, a pesar de que apenas ha transcurrido un tercio de su implementación. Además, destacó que el 40 por ciento de estas medidas se encuentran en una fase de desarrollo avanzado, superando el 70 por ciento de ejecución.
En Toledo, la Mesa de Trabajo ha sido presidida por Martínez Guijarro, quien se reunió con cerca de treinta colectivos de la Comunidad Autónoma. Esta actividad forma parte de la evaluación intermedia de la Estrategia que el Gobierno regional está llevando a cabo durante 2025, en la que la sociedad civil de Castilla-La Mancha participa siguiendo el mismo itinerario que en la fase de redacción.
En este contexto, se ha enfatizado la inversión presupuestaria del Gobierno regional destinada a implementar las medidas contra la despoblación, que desde 2021 supera los 5.100 millones de euros: “Esto significa más de 140 por ciento de lo que teníamos previsto aplicar, por lo que, en términos presupuestarios, vamos muy por encima de los objetivos que nos habíamos marcado como Comunidad Autónoma”.
Asimismo, ha enfatizado que la única comunidad autónoma que elabora una Memoria de Impacto Demográfico para cada una de las Leyes de Presupuestos regionales aprobadas desde 2023 es Castilla-La Mancha.
Los resultados iniciales.
Martínez Guijarro ha destacado, en su intervención, que la implementación de las medidas de la Ley y la Estrategia Regional contra la Despoblación ha permitido frenar el proceso de despoblación durante este periodo, logrando incluso revertirlo en algunas áreas afectadas por la pérdida demográfica.
El saldo migratorio positivo, que se produce cuando el número de personas que llegan a residir en estos municipios supera al de quienes se marchan, ha sido objeto de referencia. En las áreas despobladas de la región, este saldo se estima en 15.000 personas: “De cada 100 personas que vienen a vivir a Castilla-La Mancha, 23 se van a vivir a las zonas afectadas por despoblación”.
Reevaluación a medio camino de la Estrategia.
El vicepresidente primero, acompañado por el comisionado del Reto Demográfico, ha liderado la mesa de trabajo que se ha realizado con una treintena de colectivos de manera presencial. Esta reunión es la primera de varias que se llevarán a cabo durante el año, en el contexto de un proceso de análisis y participación con las entidades que colaboraron en el diseño de la Estrategia Regional contra la Despoblación.
La Estrategia, que estará en vigor hasta el año 2031, incluía la elaboración de una evaluación intermedia para el 2025 con el fin de monitorear la implementación de sus medidas y ciertos resultados.