En Castilla-La Mancha, se han establecido seis botiquines farmacéuticos en localidades despobladas para mejorar la asistencia sanitaria. Con un presupuesto de 47.500 euros, estos dispensarios ofrecen atención a ancianos y facilitan el acceso a medicamentos, fortaleciendo la atención integral en el entorno rural y contribuyendo a fijar población.
Durante los últimos nueve meses, se han establecido seis botiquines farmacéuticos en localidades y pedanías de Castilla-La Mancha que enfrentan una grave despoblación, donde la población no alcanza los 100 habitantes. Esta iniciativa se ha realizado con un presupuesto total de 47.500 euros, y su implementación es parte del Plan de mejora de la asistencia farmacéutica de Castilla-La Mancha. Este programa estratégico está relacionado con el Plan de Salud y la Estrategia Regional Frente a la Despoblación.
La farmacéutica que dirige el botiquín de Las Minas ha comentado sobre la importancia de estas oficinas para ofrecer atención a personas, en su mayoría ancianas y con múltiples medicamentos. Además, ha destacado el aprecio y la positiva respuesta que recibe de los usuarios y usuarias del servicio.
Respecto al botiquín de Las Minas, se ha recibido una subvención de 10.000 euros, que representa la cantidad máxima disponible, para su adecuación y puesta en marcha. Esta ayuda ha facilitado la creación de un espacio dentro del propio centro de salud, lo que asegura la comodidad y cercanía para los usuarios.
El delegado de la Junta en la provincia de Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, ha realizado una visita al botiquín situado en la pedanía de Las Minas, acompañado por la delegada provincial de Sanidad, Juani García. Durante esta visita, se ha destacado la relevancia de este nuevo recurso, que tiene como objetivo fortalecer la atención sanitaria en el entorno rural y facilitar una atención integral y coordinada para los pacientes. Así, se suma un profesional farmacéutico al equipo asistencial del centro de salud, lo que evita que la población, en su mayoría envejecida, tenga que desplazarse a localidades cercanas para obtener sus tratamientos.
En el transcurso de la vista, Ruiz Santos expresó su agradecimiento hacia Marina Vaquero y los demás farmacéuticos que gestionan estos dispensarios. Destacó su dedicación para hacer posible la implementación de los botiquines. Estos dispensarios, aunque “no son muy rentables, pero sí muy necesarios”, enfatizó, tienen un impacto directo en la fijación de población y permiten que la comunidad reconozca que “aquí hay posibilidades, hay servicios y se puede vivir bien los 365 días del año”.
En la provincia de Albacete, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha promovido, en los últimos nueve meses, la implementación de cinco nuevos botiquines en localidades como Cancarix, Minateda, Masegoso, Nava de Arriba y Los Pocicos. Estas localidades cuentan con una población que varía entre 51 y 92 habitantes, lo que contribuye a ofrecer una atención integral y coordinada a las 405 personas que residen en estos núcleos rurales.
Es importante señalar que las asignaciones se han llevado a cabo en función de la demanda expresada por los propios ayuntamientos, utilizando como criterio fundamental la presencia de un consultorio en la localidad. Según ha comentado el delegado, todo esto busca reforzar el vínculo asistencial entre los profesionales sanitarios, creando un espacio único donde se ofrece una atención cercana, segura y continua. Este enfoque permite atender todas las necesidades relacionadas con el medicamento.
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha fortalece su modelo de atención sanitaria de proximidad al implementar estos botiquines. Esta iniciativa se enfoca en soluciones que se ajustan a las características del territorio, así como en políticas públicas que buscan:
Fijar poblaciónGarantizar derechosAvanzar hacia una sanidad más cohesionada y equitativa