J.J.S.A., acusado de asesinato y aborto tras matar a su esposa a puñaladas en 2022 en Escalona (Toledo), ha admitido los hechos, aunque ha declarado que no comprendía lo que sucedía en ese momento. "Me invadió la ira", afirmó durante el juicio con jurado que comenzó este lunes en la Audiencia Provincial de Toledo.
En su declaración inicial, J.J.S.A. expresó su arrepentimiento y reveló que había consumido grandes cantidades de alcohol y cocaína en el día de los acontecimientos, lo cual, según él, influyó decisivamente en su comportamiento. "Estaba en shock y no sabía lo que estaba haciendo", explicó al tribunal.
Relación tensa
El acusado también se refirió a la relación con su esposa, quien mantenía una relación extramatrimonial y estaba embarazada. J.J.S.A. aseguró que no esperaba que ella quisiera dejar el hogar familiar donde vivían con sus dos hijos. "Fue todo de golpe, no lo esperé", comentó, añadiendo que habían discutido sobre su situación y creía que todo iba bien entre ellos.
Su abogada reconoció la dificultad de argumentar en contra de la autoría del crimen, pero subrayó el estado mental del acusado, describiéndolo como un "alcohólico crónico". Citó testimonios de los hijos del matrimonio, quienes afirmaron que J.J.S.A. podía llegar a consumir entre dos y tres litros de cerveza en una hora. La defensa sugirió que el alto consumo de alcohol podría haber afectado su capacidad para tomar decisiones.
Punto de vista fiscal
Por otro lado, la fiscalía sostiene que el acusado actuó "de manera consciente y voluntaria" al acabar con la vida de su pareja y del feto. Destacaron que la relación entre ambos era problemática y que J.J.S.A. había planeado el ataque. Según la acusación, M.E.B.C., la víctima, solo deseaba escapar de un entorno violento para comenzar una nueva vida junto a sus hijos.
La acusación particular también enfatizó que M.E.B.C. vivía atrapada en una "jaula" emocional con el acusado y que decidió abandonar esa situación armándose de valor por el bienestar de sus hijos y del bebé en camino.
Detalles del crimen
Según el relato del fiscal, J.J.S.A. no aceptó la decisión de M.E.B.C. de abandonar el hogar familiar e intentó impedirlo. A las 20:00 horas del 28 de diciembre de 2022, mientras los hijos menores estaban fuera recogiendo sus pertenencias, el acusado cerró la puerta con intención homicida y le propinó ocho puñaladas a su esposa.
A pesar de los esfuerzos médicos por salvarla mediante una cesárea urgente, tanto M.E.B.C. como su bebé fallecieron debido a las graves heridas sufridas. Las puñaladas fueron dirigidas principalmente al abdomen y la espalda sin signos defensivos evidentes.
Tras el ataque, J.J.S.A., movido por desprecio hacia su esposa por estar embarazada de otro hombre, desechó el cuchillo utilizado en un intento por ocultar evidencia. Sin embargo, admitió ante sus hijos ser responsable del asesinato y manifestó que "se lo tenía merecido". Actualmente se encuentra en prisión provisional desde el 30 de diciembre de 2022.