El SESCAM ha implementado un nuevo modelo de gestión en el Centro Coordinador de Urgencias, buscando una atención más eficaz y adaptada a las necesidades de la población. Este enfoque multidisciplinar mejora la coordinación entre profesionales y optimiza recursos, convirtiendo al CCU en un referente nacional en emergencias sanitarias.
Toledo, 11 de febrero de 2026.- El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) ha implementado un innovador modelo de gestión en el Centro Coordinador de Urgencias (CCU), a través de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario (GUETS). Este nuevo enfoque busca ofrecer una respuesta más eficaz e integradora, adaptándose a las necesidades reales de la población en situaciones críticas.
Los CCU son esenciales como puerta de entrada al sistema sanitario ante emergencias que se perciben como riesgos vitales. Su función es gestionar la demanda poblacional y distribuir los recursos sanitarios disponibles con eficiencia. En este sentido, su labor es crucial para garantizar que la atención sea adecuada y oportuna, dado que en el ámbito de las urgencias el tiempo es un factor determinante.
Evolución hacia un modelo multidisciplinar
En las últimas dos décadas, la demanda asistencial en los CCU ha crecido significativamente, siendo atendida tradicionalmente mediante un modelo biomédico centrado en el triaje telefónico por patologías médicas. Sin embargo, la evolución de las profesiones sanitarias ha permitido avanzar hacia una atención más integral dentro del Sistema Nacional de Salud.
Este avance ha facilitado la implantación de modelos de clasificación por incidentes críticos y una distribución más efectiva de los recursos según las necesidades reales. Además, se ha incorporado una atención directa orientada al autocuidado o cuidado dependiente cuando la situación clínica lo permite.
Cambio organizativo y colaboración profesional
El CCU del SESCAM ha adoptado un nuevo modelo organizativo que promueve un sistema más integrador, basado en la responsabilidad compartida y el trabajo coordinado entre médicos y enfermeros, respaldados por personal gestor. Este enfoque se estructura a través de flujos de demanda claramente definidos y algoritmos asistenciales fundamentados en evidencia científica, mejorando así la eficacia en la valoración inicial y los tiempos de activación.
Este modelo actual es fruto de un proceso iniciado en 2019 para redefinir la organización y gestión sanitaria. La pandemia por COVID-19 condicionó su desarrollo, priorizando la respuesta ante esta emergencia sin precedentes. A partir de 2024, tras normalizarse la actividad asistencial, el modelo ha alcanzado madurez suficiente para evaluar su impacto positivo tanto en la gestión como en la respuesta del sistema.
Integración organizacional real
El nuevo CCU se basa en una integración organizacional efectiva que refuerza la gestión integrada de recursos y procesos asistenciales. Esto posiciona a la coordinación sanitaria como un elemento estratégico dentro del sistema de emergencias. Este enfoque proactivo mejora la toma de decisiones desde el primer contacto con el ciudadano y asegura una continuidad asistencial adecuada.
Además, se han implementado políticas para controlar la calidad del servicio, evaluando continuamente los tiempos de activación y asegurando que los recursos movilizados sean adecuados. Todo esto está alineado con los objetivos del nuevo Plan de Salud H3.0 regional, optimizando el valor específico de cada perfil profesional dentro del equipo multidisciplinario.
Interés nacional y visitas institucionales
Este planteamiento innovador ha suscitado interés a nivel nacional, convirtiendo al CCU del SESCAM en un referente en coordinación sanitaria. El centro ha recibido visitas de responsables técnicos y administrativos de diversas comunidades autónomas como Andalucía, Madrid, Castilla y León, Extremadura y Aragón, quienes buscan conocer su funcionamiento y líneas estratégicas.
Recientemente, el director gerente del SESCAM, Alberto Jara, visitó el CCU acompañado por directores generales relevantes. Durante su visita, Jara enfatizó que “el nuevo modelo concibe al CCU no solo como regulador sanitario sino como una unidad activa que acompaña al ciudadano desde el primer momento”.
Unidad integral e integrada
El Gerente de GUETS destacó que “el CCU actúa como una unidad integral junto a otros dispositivos sanitarios”, sirviendo como eje central del sistema emergente en Castilla-La Mancha. Este modelo facilita también el monitoreo continuo sobre indicadores clave relacionados con tiempos y calidad asistencial.
Afrontando las particularidades demográficas y territoriales de Castilla-La Mancha, este sistema mejora notablemente los tiempos en gestión demandante e incremento en disponibilidad incluso bajo alta presión asistencial. Así avanza el CCU hacia ser un centro más inteligente y humano que responde adecuadamente a las urgencias sanitarias.