El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, ha expresado su preocupación por la “incertidumbre” que generan los nuevos aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En una reciente rueda de prensa, Martínez Lizán hizo un llamado a la “prudencia”, subrayando que tanto las administraciones españolas como las europeas están trabajando para mitigar las posibles consecuencias económicas.
El titular de Agricultura en Castilla-La Mancha destacó que la imposición de aranceles afecta directamente al precio que los consumidores deben pagar por productos agrícolas, lo que puede reducir la demanda de ciertas producciones. “Lo que hay es muchísima incertidumbre”, afirmó, enfatizando la inestabilidad del mandatario estadounidense, quien cambia de postura con frecuencia.
Impacto en el consumidor y análisis de exenciones
A pesar de esta situación incierta, Martínez Lizán indicó que se está evaluando el impacto real de los nuevos aranceles, ya que existen exenciones aplicables a varias producciones agrícolas y a diferentes procesos de elaboración. Esto sugiere que habrá que seguir de cerca cómo evolucionan estos cambios en el comercio internacional.
Asimismo, recordó que la Unión Europea actúa como garante del cumplimiento de los acuerdos comerciales establecidos con Estados Unidos. En este contexto, lamentó que Trump haya tomado decisiones perjudiciales para el resto del mundo tras la anulación de sus aranceles por parte del Tribunal Supremo estadounidense.
Consecuencias para las clases desfavorecidas
Martínez Lizán concluyó su intervención reiterando la necesidad de que “la cordura impere”, ya que son los consumidores quienes finalmente asumen las consecuencias de estas políticas comerciales. En particular, advirtió sobre el impacto negativo en las clases más desfavorecidas y en las familias humildes. “Nunca los aranceles deberían ser una faceta de guerra comercial”, sentenció.