El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha hecho un llamado a la necesidad de una mediación independiente para resolver la huelga médica estatal. Su objetivo es evitar que esta situación se cronifique, afectando gravemente a las comunidades autónomas.
Durante un acto en Toledo, con motivo del Consejo del Agua, García-Page expresó su comprensión ante las discrepancias existentes, pero subrayó que lo inaceptable es el silencio en torno al tema. “Lo que no se puede entender es que no se hable”, afirmó el mandatario.
Impacto en la atención sanitaria
García-Page destacó que las comunidades autónomas están sufriendo las consecuencias de esta huelga, manifestándose en la suspensión de operaciones, intervenciones y pruebas diagnósticas. “Los que lo estamos pagando somos nosotros”, indicó.
El presidente lamentó que la situación actual parezca no importar a algunos sectores y ofreció la colaboración de Castilla-La Mancha para facilitar esa mediación necesaria. Su intención es alcanzar un acuerdo que evite la prolongación de una crisis sanitaria que afecta a miles de ciudadanos.