El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha inaugurado este viernes la segunda fase del proyecto de recuperación de la Vega Baja, acompañado por los concejales de Fondos Europeos, Juan José Alcalde, y de Urbanismo, Florentino Delgado. Esta iniciativa, cofinanciada con fondos europeos y del Ministerio de Cultura, busca transformar este enclave estratégico de la ciudad.
Durante la visita, el alcalde subrayó que esta intervención se lleva a cabo en una parcela municipal situada en el área de Las Moreras. Velázquez destacó que el objetivo principal es recuperar el patrimonio de la zona, haciendo referencia a su importancia histórica como capital visigoda. “Estamos trabajando para acercar a los ciudadanos a lo que fue nuestra historia”, declaró.
Nuevos espacios para los ciudadanos
El proyecto no solo se centra en la recuperación patrimonial, sino también en la creación de nuevos espacios para el disfrute ciudadano. “Se generarán zonas de paseo, áreas verdes y espacios recreativos para todos los toledanos en esta parte tan querida de la ciudad como es Vega Baja”, añadió el alcalde.
Asimismo, Velázquez enfatizó que esta actuación tiene un papel vertebrador en la ciudad. “Vega Baja no puede ser una brecha; debe ser una oportunidad para conectar los barrios de Santa Teresa, Buenavista y Palomarejos con la Universidad de Castilla-La Mancha”, afirmó.
Un parque accesible y sostenible
La segunda fase del proyecto incluye la adecuación de una parte del yacimiento visigodo para facilitar su visita. Se crearán sendas peatonales y se eliminarán barreras que actualmente dificultan el tránsito por el espacio público. Esta intervención da continuidad a la primera fase ya concluida, enfocándose en poner en valor los restos arqueológicos mediante soluciones no invasivas y reversibles.
Entre las acciones previstas se encuentran la consolidación de cimientos existentes y la recreación de las huellas arquitectónicas originales utilizando materiales diferenciados. Esto permitirá interpretar mejor la estructura del antiguo asentamiento.
Mejoras urbanas integradas
Además, se habilitarán caminos de acceso y zonas ajardinadas con especies adaptadas al clima local. También se incorporarán áreas estanciales y mobiliario urbano como bancos, iluminación y papeleras. Todo ello contribuirá a musealizar el yacimiento. El proyecto contempla igualmente delimitar la zona con una valla protectora, asegurando así la conservación adecuada de los restos arqueológicos e integrándolos en el entorno urbano.