El sindicato UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha ha expresado su preocupación respecto al nuevo contrato del transporte sanitario en la región, afirmando que este no traerá mejoras laborales para los empleados de las empresas concesionarias. Según el sindicato, se enfrenta a un escenario de congelación salarial indefinida para unas 2.200 personas que componen estas plantillas.
En una reunión celebrada recientemente con el gerente del Sescam, Alberto Jara, y otros responsables del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, UGT lamentó que las nuevas empresas comenzarán a operar con precios cerrados y sin posibilidad de negociar salarios, los cuales permanecen estancados desde 2012.
Preocupaciones sobre el convenio colectivo
A pesar de que la administración sostiene que el convenio colectivo es responsabilidad exclusiva de las empresas y sindicatos, UGT argumenta que sin financiación adecuada no hay convenio viable. El sindicato señala que las empresas actuales no han accedido a aumentos salariales y prevé que las nuevas tampoco lo hagan si el contrato no lo permite.
"Nos encontramos en un escenario muy preocupante", subraya UGT. La organización destaca la paradoja de que, aunque se realizarán inversiones millonarias por parte de las nuevas compañías, no habrá margen para mejorar las condiciones salariales. Los trabajadores llevan ya 16 años con los mismos sueldos mientras que el servicio mejora en medios pero empeora en condiciones laborales.
Movilizaciones y negociaciones
UGT ha dejado claro que no permitirá que este contrato sirva como un obstáculo para los derechos laborales. En consecuencia, el sindicato continuará exigiendo una negociación real del convenio y planea movilizar a los trabajadores para hacer valer sus demandas.
Tras la reunión, UGT también ha informado sobre un posible retraso en la implementación del nuevo contrato, que podría posponerse hasta octubre o noviembre debido a problemas relacionados con los recursos disponibles.