La presidenta del Grupo de Acción Local ADEL Sierra Norte y alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, ha afirmado que el incendio forestal en La Mierla no afectará la candidatura del 'Paisaje dulce y salado de Sigüenza y Atienza' para ser declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Según Merino, el fuego no alcanzó el área territorial fundamental para esta propuesta, aunque reconoció que el incidente representa un “desastre” y un “mazazo” para la región.
En sus declaraciones, Merino aclaró que los trabajos para obtener la declaración continuarán “en la misma línea”, ya que el incendio se acercó a localidades como Narros o La Miñosa pero fue controlado antes de afectar al paisaje en cuestión. Sin embargo, advirtió que las consecuencias indirectas del siniestro impactarán negativamente en toda la comarca, especialmente debido a la pérdida del paisaje forestal y su posible repercusión en el turismo, uno de los principales motores económicos de la Sierra Norte.
Impacto en el desarrollo local
La presidenta de ADEL Sierra Norte describió lo sucedido como un “mazazo” para una zona que estaba experimentando un crecimiento significativo. Este auge se reflejaba en nuevos proyectos empresariales, la incorporación de jóvenes al sector primario y unas previsiones turísticas que alcanzaban un 95% de ocupación durante el verano, impulsadas también por el interés generado por el próximo eclipse.
Merino subrayó que el incendio ha interrumpido esa tendencia positiva, afectando gravemente a sectores como el turismo, la ganadería y la agricultura. En particular, mencionó la pérdida de pastos para las explotaciones ganaderas y lamentó las dificultades que enfrentarán los jóvenes agricultores y emprendedores que habían decidido establecerse en la comarca.
Llamado a mantener el turismo
A pesar de estos desafíos, hizo un llamado a seguir promoviendo la Sierra Norte como destino turístico, recordando que existen numerosos recursos naturales y patrimoniales que no han sido afectados por el fuego.
En cuanto a la recuperación del territorio tras el incendio, Merino exigió que las ayudas anunciadas por las administraciones lleguen “con rapidez” para evitar retrocesos en el proceso de revitalización y prevenir un agravamiento de la despoblación. También abogó por una participación activa de ADEL Sierra Norte en la gestión de esos fondos, argumentando que su conocimiento directo del territorio facilitaría una distribución más ágil y adaptada a las necesidades reales de los afectados.
Nueva estrategia para el medio rural
Además, defendió avanzar hacia un modelo de financiación diferenciada para las áreas rurales, resaltando su papel esencial como “pulmones” de las ciudades. Insistió en que estos territorios requieren recursos adecuados tanto para reforzar las políticas preventivas contra incendios como para fomentar el desarrollo rural.
Sobre la evolución del incendio, Merino destacó que los servicios de extinción priorizaron proteger los núcleos poblacionales ante un fuego extremadamente virulento que amenazó directamente varios municipios. Aunque reconoció la angustia vivida por alcaldes y vecinos durante los momentos más críticos, valoró positivamente la actuación del dispositivo de emergencias. Esta estrategia permitió preservar los pueblos y evitar pérdidas humanas a pesar de la magnitud del incendio, que ha calcinado más de 32.000 hectáreas según estimaciones iniciales.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 32,000 |
Hectáreas calcinadas por el incendio |
| 95% |
Previsión de ocupación turística durante el verano |