y continuará mejorando en 2017, además, uno de cada tres prevé que necesitará contratar algún asalariado este año.
El portavoz de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) en Castilla-La Mancha, José Luis Perea, y la portavoz en Toledo Elia Díaz, han presentado hoy en rueda de prensa el barómetro del trabajo autónomo, realizado a partir de 343 encuestas, con un error muestral del 3 % y un nivel de confianza del 95 %.
Perea ha destacado que además de ese escenario moderadamente optimista que perciben siete de cada diez autónomos para 2017, hay un porcentaje del 25,9 % (uno de cada cuatro) que no es tan optimista y cree que hay que esperar a 2018 para hablar de recuperación real de la economía.
Al preguntarles sobre su propio negocio, ocho de cada diez autónomos (el 82,3 %) confía en que no empeorará este año, mientras que el 14,1 % se muestra pesimista y cree que su negocio va a ir a peor.
En relación con el año 2016, el 48,3 % de los autónomos castellano-manchegos manifiesta que la actividad económica de su negocio mejoró, mientras que un 30,5 % disminuyó sus ingresos, debido principalmente a la caída del volumen de trabajo, aunque también por los impagos de clientes y la falta de acceso a crédito en las entidades financieras.
De los autónomos encuestados que tienen trabajadores a su cargo, el 61,9 % asegura que mantendrá la plantilla y no realizará despidos, mientras que el 20,7 % considera que tendrá que prescindir de algún empleado.
Un 36,2 % de los autónomos han creado empleo en 2016, un tercio de los contratos han sido indefinidos, y en torno al mismo porcentaje (32,2 %) cree que necesitará contratar nuevos trabajadores este año, aunque hay una mayoría del 54,3 % que no tiene previstos nuevos contratos.
De los autónomos que acudieron a solicitar un préstamo a una entidad financiera, a un 49,2 % se lo concedieron, al 17,1 % también pero menos de lo solicitado y le fue denegado al 23,8 %.
La morosidad, tanto pública como privada, sigue siendo uno de los grandes problemas de los autónomos, ya que la padece casi el 50 % del total, y de ellos, el 4,2 % tarda en cobrar más de un año y el 67,7 % menos de seis meses: entre 60 y 90 días el 47,5 % y entre 91 y 180 días el 20,2 %.
Preguntados por asimilar o no la base de cotización al rendimiento neto de su actividad, los encuestados se muestran divididos y, en cuanto a las bajadas de impuestos, se decantan por rebajar el IVA el 55,8 %, el IRPF un 40,2 % y las cotizaciones sociales el 38,7 %.
Además, una mayoría del 54 % considera que no se han eliminado las trabas burocráticas.
Perea ha indicado que es necesario hacer un trasvase de actividad desde los sectores tradicionales de la construcción o el comercio a otros emergentes como las nuevas tecnologías o la atención a la dependencia.
Respecto a la actuación del Gobierno regional, ha señalado como puntos positivos el plan de autoempleo o las acciones novedosas en favor de relevo generacional o de apoyo a la mujer, pero Perea ha añadido que no les gusta el "vintage" de la foto con los agentes sociales porque los autónomos no quieren ser "atrezzo" sino ocupar el lugar que se merecen.