La familia de C.P.M., fallecido en 2018 tras un paro cardiorrespiratorio, ha retirado la acusación contra el médico A.M.A. en el juicio, manteniendo la acusación contra la enfermera V.M.F. por omisión del deber de socorro. Testigos y forenses confirmaron que no hubo mala praxis médica.
La familia del joven C.P.M., fallecido en Corral de Almaguer el 27 de enero de 2018 tras sufrir una parada cardiorrespiratoria durante un partido de fútbol, ha decidido retirar la acusación contra el médico A.M.A. en el juicio que se sigue por este caso, manteniendo sin embargo la acusación contra la enfermera V.M.F. Así lo ha confirmado el abogado de la acusación particular, que representa a la madre y al hermano del joven, durante la segunda jornada del proceso celebrado en la Audiencia Provincial de Toledo.
El letrado argumentó que no hay pruebas suficientes para sostener una condena contra el médico, mientras que sí considera a la enfermera culpable de un delito de omisión del deber de socorro. Esta decisión marca un giro significativo en el desarrollo del juicio.
Declaraciones y testimonios
Durante las audiencias, se presentaron diversos testigos, incluyendo forenses y peritos. La forense asignada al caso ratificó que no hubo mala praxis en la atención médica proporcionada a C.P.M., atribuyendo su muerte a un “infortunio” y descartando cualquier actuación negligente por parte del personal sanitario. Además, señaló que no estaba claro si el joven estaba consciente o inconsciente en el momento crítico.
La forense también destacó que existió un “sesgo de información” que dificultó la valoración adecuada por parte de los profesionales sanitarios. En su opinión, no se precisó adecuadamente si C.P.M. estaba consciente o no, lo cual complicó la respuesta inicial ante su situación crítica.
Atención médica y respuestas urgentes
El médico presente en el equipo de avisos relató que él y una enfermera estaban atendiendo otro aviso cuando recibieron el llamado sobre C.P.M., quien se había desplomado durante un partido. A pesar de que se trataba de una emergencia clasificada como Prioridad Cero, reconoció que la gravedad del caso era evidente desde el inicio.
Mientras se trasladaban al lugar, recibieron más información sobre la condición del joven, lo cual les permitió llegar con mayor rapidez gracias a unos amigos de C.P.M. que habían sido enviados a guiarles hasta el polideportivo.
Intervención de la UVI y llegada al lugar
El equipo médico de la UVI llegó al polideportivo tras recibir un aviso sobre una persona inconsciente. Al llegar, encontraron a C.P.M. en parada cardiorrespiratoria y comenzaron inmediatamente las maniobras de reanimación, las cuales duraron aproximadamente una hora antes de estabilizarlo para su traslado al hospital.
Testigos presenciales han afirmado que intentaron alertar al personal del centro de salud sobre la gravedad del estado del joven; sin embargo, sus peticiones fueron inicialmente desestimadas. La madre y otros familiares también expresaron su frustración por la falta de respuesta inmediata ante la situación crítica.
Cierre del juicio y conclusiones finales
Al concluir las pruebas, las partes elevaron sus conclusiones finales: mientras la acusación particular decidió retirar los cargos contra A.M.A., mantuvo su posición contra V.M.F., quien enfrenta serias acusaciones por su actuación durante los hechos. Por su parte, tanto la fiscalía como la defensa han solicitado la absolución para V.M.F., argumentando que actuó con diligencia dada la información disponible en ese momento.