El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se pronunció sobre el accidente ferroviario en Adamuz, destacando la importancia de no hacer especulaciones políticas. Enfatizó la necesidad de mejorar las infraestructuras del país y llamó a un esfuerzo conjunto para abordar este problema histórico y urgente.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se pronunció sobre el reciente accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, donde el 18 de enero se registraron 45 víctimas mortales. En su intervención, García-Page destacó su compromiso de no hacer «cábalas, ni disgresiones, y menos aún especulaciones o cálculos políticos con las tragedias». Afirmó que esta es una determinación que ha mantenido a lo largo de su carrera política.
Al ser cuestionado sobre la gestión del ministro de Transportes, Óscar Puente, tras el siniestro, el presidente regional subrayó que no se debe aprovechar la situación para realizar críticas políticas. «No lo he hecho con supuestos del Partido Popular y no voy a hacerlo ahora», advirtió.
Reflexiones tras el funeral
García-Page expresó su reconocimiento hacia las palabras de las familias de los fallecidos durante el funeral celebrado en el Pabellón Carolina Marín de Huelva. «Lo más reconfortante» para él fueron esos momentos emotivos compartidos con los afectados. «Me quedaría con eso. Lo demás supongo que se aclarará y a partir de ahí se sacarán más conclusiones», añadió.
A pesar de la tragedia, enfatizó la necesidad de centrarse en mejorar las infraestructuras del país. Según García-Page, «lo verdaderamente importante» es que todos trabajen en conjunto para avanzar en este ámbito, abarcando no solo las infraestructuras nacionales sino también las autonómicas y locales.
Un llamado a la mejora de infraestructuras
El presidente regional argumentó que España requiere un impulso significativo en sus infraestructuras similar al que experimentó en los años 80. «España ha triunfado en muchos aspectos», afirmó, pero advirtió que «se le quedan pequeñas las autovías y las redes eléctricas», por lo que es imperativo dar otro empujón importante a estas estructuras.
García-Page concluyó señalando que este problema no es reciente ni exclusivo del actual ministerio; es una cuestión que se ha estado arrastrando desde hace tiempo y que necesita atención urgente.