El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible, ha llevado a cabo en Toledo la primera reunión del grupo de trabajo destinado a desarrollar la futura Ley de Cambio Climático en la región. Este encuentro fue presidido por Esther Haro, directora general de Economía Circular y Agenda 2030.
Durante su intervención, Haro destacó que “esta sesión forma parte de la hoja de ruta diseñada por el Gobierno regional para construir, de manera conjunta y participativa, el primer marco normativo autonómico en esta materia”. La funcionaria enfatizó que este proyecto es estratégico tanto para el Gobierno como para el futuro de Castilla-La Mancha, un proceso que lleva años en desarrollo.
Nuevas metas y borradores
“Hemos trabajado intensamente en definir las bases de la futura Ley”, afirmó Haro, según lo comunicado por la Junta en una nota de prensa. La consulta pública previa se cerró en 2024 y se han realizado dos talleres técnicos internos durante 2025 con los servicios administrativos regionales para identificar prioridades, necesidades y metas.
Asimismo, se ha elaborado un primer borrador estructural que incluye un análisis normativo estatal y autonómico, así como un informe con propuestas orientadoras para el contenido final de la Ley. “Contamos hoy con un documento sólido, razonado y perfectamente alineado con los compromisos climáticos nacionales e internacionales”, subrayó.
Fase participativa
La reunión marca el inicio de una nueva fase participativa, considerada esencial por Haro para garantizar una ley útil, viable y ambiciosa. “Estamos recogiendo aportaciones de agentes externos e internos. Queremos escuchar a quienes están llamados a aplicar la ley y a aquellos que enfrentan diariamente los retos climáticos”, explicó.
Las propuestas surgidas tras estos talleres serán evaluadas e integradas cuando corresponda, con el objetivo de redactar el anteproyecto definitivo que será sometido a informes técnicos, jurídicos y sectoriales, así como a exposición pública y al dictamen del Consejo Consultivo.
Compromiso político con el clima
La futura Ley representa un compromiso político firme hacia la acción climática y el bienestar en Castilla-La Mancha. Según Haro, “esta ley nacerá con una vocación clara: garantizar un futuro resiliente para nuestra región y avanzar hacia una economía baja en carbono sin comprometer nuestra capacidad productiva”.
Entre los objetivos destacados se encuentran lograr la descarbonización progresiva de la economía regional, implementar medidas adaptativas que protejan la salud y los sectores productivos, reforzar las superficies forestales como sumideros de carbono e integrar el cambio climático en todas las políticas sectoriales. También se busca proteger especialmente a los sectores más vulnerables.
Desafíos ambientales
Haro advirtió que Castilla-La Mancha es una de las regiones más expuestas a la desertificación y al incremento de fenómenos extremos según estudios recientes. “Necesitamos una normativa que nos permita anticiparnos, protegernos y actuar con responsabilidad”, afirmó.
Además, esta ley será una oportunidad para transformar el modelo productivo regional. “La transición energética, las energías renovables, la eficiencia hídrica y una agricultura sostenible no son solo obligaciones ambientales; son oportunidades para generar empleo y competitividad”, concluyó Haro.
A día de hoy, Castilla-La Mancha carece de una norma legal en esta materia. “Seguir sin una ley significaría renunciar a un instrumento esencial para planificar nuestro futuro climático con seguridad jurídica y ambición”, advirtió.
Con esta reunión se inicia una etapa decisiva para dar forma al texto final de la Ley. La complejidad del proceso es reconocida por las autoridades regionales; sin embargo, también se valora enormemente el impacto positivo que tendrá esta norma sobre Castilla-La Mancha. Se está aplicando un método serio, participativo y transparente para presentar una ley sólida y necesaria.