Los trabajos de desescombro de la torre albarrana del castillo de Escalona, que colapsó en marzo, comenzarán en los próximos días. Esta autorización ha sido concedida por los Servicios de Patrimonio tras la evaluación técnica realizada por arquitectos y arqueólogos.
El Ayuntamiento de Escalona ha comunicado a través de su perfil en Facebook que, dado que el castillo es un Bien de Interés Cultural (BIC), era imprescindible contar con un proyecto técnico elaborado por expertos para llevar a cabo esta intervención con las debidas garantías y respeto hacia el patrimonio.
Detalles del colapso
El derrumbe tuvo lugar el 14 de marzo alrededor de las 10:40 horas, afectando a una de las torres situadas en la esquina norte del castillo, hacia la Avenida de la Constitución. Afortunadamente, no se registraron daños personales, aunque sí se vieron afectados algunos vehículos estacionados en las cercanías.
Una vez completado el desescombro, los técnicos podrán finalizar el proyecto para consolidar las dos torres albarranas: la entrada y la conocida como las torres de las cigüeñas. Con este proyecto ya aprobado por patrimonio, se procederá a adjudicar las obras, que se espera puedan comenzar a principios del verano, alrededor del mes de junio.
Financiación y proyectos futuros
El Ayuntamiento está buscando obtener ayudas para financiar estas obras, cuyo coste podría superar los 400.000 euros. Para ello, han establecido contacto con la Diputación Provincial de Toledo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ministerio de Cultura, confiando en que todos contribuirán al esfuerzo.
En las últimas semanas, numerosos arquitectos, arqueólogos y técnicos han visitado el castillo para trabajar en un doble proyecto: uno enfocado en la consolidación de las torres albarranas amenazadas por fuertes lluvias recientes y otro destinado a convertir el lugar en un complejo hotelero que asegure la viabilidad futura del patrimonio local y genere empleo directo y turismo de calidad.
Autorizaciones previas a las visitas
Por otro lado, el Ayuntamiento ha aclarado que las visitas al castillo estaban autorizadas antes del colapso por los técnicos responsables. Se realizó una inspección el 14 de noviembre de 2024 y se dio luz verde el 12 de diciembre del mismo año tras comprobarse la seguridad del edificio.
Esta información fue confirmada recientemente en respuesta a una pregunta escrita presentada por el Grupo Parlamentario Popular durante una sesión en la Mesa de las Cortes, después de que concejales opositores cuestionaran públicamente si realmente se había llevado a cabo dicha inspección y si contaban con la autorización adecuada.