Para 2025, Castilla-La Mancha destinará 7.125 millones de euros al estado de bienestar y 3.080 millones al desarrollo económico, representando un 76% del gasto no financiero. El presupuesto total será de 12.716 millones, con un aumento del 1,9% respecto a 2024, gracias a la estabilidad política regional.