El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha convoca una huelga indefinida intermitente para médicos y residentes, programada para febrero y junio. Exigen mejoras en la sanidad pública, reducción de listas de espera y mejores condiciones laborales. La huelga busca proteger el sistema sanitario sin afectar a los pacientes.
El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM) ha hecho oficial la convocatoria de una huelga general indefinida intermitente, que afectará a médicos, facultativos y residentes en la región. Esta medida se implementará en todo el ámbito del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) y se justifica como un instrumento legítimo para salvaguardar la sanidad pública y las condiciones laborales de los profesionales que la sostienen.
La huelga está programada para los días 16, 17, 18, 19 y 20 de febrero, así como para el 15, 17 y 19 de junio. Además, el CESM ha expresado su apoyo a la huelga nacional convocada en esas mismas fechas, que busca un Estatuto Propio para la profesión médica, reconociendo su singularidad y nivel formativo.
Convocatoria amplia y razones detrás de la huelga
A esta movilización están convocados más de 7.700 médicos, facultativos y residentes que desempeñan sus funciones en los centros sanitarios de Castilla-La Mancha. En un comunicado emitido por el CESM, se destaca que han mantenido una actitud «responsable, prudente y constructiva» tras las declaraciones realizadas por la ministra de Sanidad, Mónica García, el pasado 26 de enero. En dicha intervención se instó a las comunidades autónomas a abordar la situación sin ofrecer soluciones concretas a los problemas estructurales del sistema sanitario.
Después de un periodo de reflexión y diálogo continuo, el Sindicato ha decidido dar este paso adelante al considerar necesario actuar ante la falta de respuestas adecuadas a sus demandas. «La huelga no busca confrontación», aseguran desde el CESM, sino que es una respuesta a la necesidad de proteger tanto el presente como el futuro de la sanidad pública en Castilla-La Mancha.
Demandas específicas del colectivo médico
Entre las principales reclamaciones se encuentran medidas urgentes para reducir las listas de espera y asegurar tiempos razonables de atención. Los médicos también exigen una adaptación realista de las plantillas a las necesidades asistenciales actuales. La situación actual ha llevado a una saturación asistencial, con agendas colapsadas y dificultades para acceder a servicios sanitarios, lo que repercute negativamente en la seguridad del paciente.
Asimismo, el CESM denuncia que esta sobrecarga afecta no solo a los pacientes sino también a los profesionales, generando desgaste emocional y físico entre ellos. Las mejoras solicitadas son consideradas vitales no solo para sus condiciones laborales, sino también para garantizar un funcionamiento adecuado del sistema sanitario público.
Aseguramiento de servicios durante la huelga
Desde el sindicato subrayan que esta huelga no está dirigida contra los pacientes. Se trata de una acción necesaria para defender la sanidad pública en Castilla-La Mancha. Durante los días señalados para la huelga, se garantiza al 100% la atención urgente y no demorable para asegurar que todos los pacientes reciban asistencia sanitaria adecuada.
En su tabla reivindicativa destacan varios puntos clave: reactivación inmediata de la Carrera Profesional paralizada desde 2012; establecimiento de un espacio propio para negociar decisiones sobre organización laboral; actualización necesaria de plantillas especialmente en Atención Primaria; revisión del modelo retributivo; cumplimiento efectivo del Acuerdo de Atención Primaria; regulación justa sobre jornadas laborales y guardias; así como mejoras significativas en las condiciones laborales para residentes.
Estas demandas reflejan un compromiso profundo con el bienestar tanto del personal médico como del sistema sanitario en su conjunto.