El presidente de la Academia de la Gastronomía de Castilla-La Mancha, José María San Román, ha instado al presidente regional, Emiliano García-Page, a que los 50 restaurantes que han sido reconocidos con los Broches Gastronómicos del Medio Rural dispongan de una presencia destacada en las ferias organizadas por el Gobierno autonómico. Según San Román, estos establecimientos se encuentran en zonas despobladas y juegan un papel crucial en la atracción del turismo, un tipo de turismo que él describe como «más solidario», donde se puede disfrutar a pesar de tener un presupuesto limitado.
Durante la entrega de los galardones en Cogolludo (Guadalajara), San Román destacó que tras cinco ediciones y 50 premiados, la iniciativa no solo demuestra continuidad, sino que también establece un verdadero sello de calidad y coherencia territorial. Los premios han evolucionado desde ser un proyecto emergente hasta convertirse en un referente consolidado dentro de la gastronomía regional, gracias al apoyo de las administraciones públicas.
Reconocimiento a los Restaurantes
Entre los galardonados se encuentra Susana Jiménez León, del Restaurante Los Olivos en Molinicos (Albacete), quien abrió el acto enfatizando las dificultades de conciliar su labor diaria y valorando el esfuerzo de los emprendedores que sostienen sus pueblos. «A pesar de las adversidades elegimos quedarnos. Hoy el corazón de la Sierra del Segura late con más fuerza», afirmó.
Eugenio Bermejo, del Gastro Palacio de la Serna en Ballesteros de Calatrava (Ciudad Real), subrayó que el emprendimiento es una «osadía imprescindible» y compartió una anécdota sobre cómo algunos consideraron su decisión de abrir un negocio en un pueblo pequeño como una locura. Por su parte, Diego Calero y el chef Emilio Ramírez, de la Hospedería de El Provencio (Cuenca), dedicaron su premio al «buen yantar», citando a Sancho Panza.
Mujeres Cocineras Destacadas
La ceremonia también rindió homenaje a las mujeres cocineras con galardones para María José Moreno y Encarna Tornero, del restaurante El Pincelín en Almansa, quienes resaltaron el papel fundamental de sus hijos en la continuidad del negocio familiar. Asimismo, Santiaga Castro, del restaurante Don Octavio en Ciudad Real, fue reconocida por su trayectoria durante 50 años, donde ha servido a diversas personalidades políticas sin revelar jamás sus visitas.
Raquel Palacios, del mesón El Quijote en Mota del Cuervo (Cuenca), recibió su reconocimiento tras 74 años al servicio del establecimiento, mientras que Pura Lorente, con 93 años, fue galardonada por su labor en Casa Pura en Peralejos de las Truchas (Guadalajara). Su hija, Teresa Jiménez, dedicó el premio a todas las mujeres rurales trabajadoras. En tanto, Daniel Valverde, hijo de Benita Blanco del restaurante Dáviro en Oropesa (Toledo), destacó el legado que muchas mujeres han dejado en la gastronomía rural.
Aportaciones a la Gastronomía Regional
En otro momento del evento, Enrique Pérez, del restaurante El Doncel, junto a Adolfo Muñoz, del Cigarral de Santa María, recibieron reconocimiento por Eurotoques. Anunciaron que Castilla-La Mancha será sede de la primera escuela formativa de esta organización y abogaron por proteger un mundo rural cada vez más vulnerable.
Por último, José María San Román anunció la publicación de "Broches Gastronómicos del Medio Rural: Patrimonio, Sabores y Tradición en Castilla-La Mancha", una obra editada por la Academia que recopila todos los broches otorgados hasta ahora.
Página: La Cocina como Medicina
El presidente regional enfatizó el valor emocional y medicinal de la cocina tradicional: «La cocina de nuestras madres es una buena dosis para combatir el desconcierto actual». Agradeció a los presentes por contribuir al orgullo colectivo hacia lo propio, incluyendo nuestra gastronomía y nuestros campos.