La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de 23 individuos en Madrid, Torrejón del Rey (Guadalajara) y Rubí (Barcelona), acusados de formar parte de una organización criminal responsable de una estafa piramidal que ha defraudado cerca de 300.000 euros a más de 120 inversores.
Este fraude, conocido como 'Esquema Ponzi', se basaba en atraer nuevos participantes mediante la promesa de altos rendimientos. Los beneficios que se pagaban a algunos inversores iniciales provenían del capital aportado por las nuevas víctimas, lo que generaba un ciclo insostenible de engaño.
Investigaciones y registros
Las indagaciones realizadas por las autoridades han revelado la existencia de más de 120 afectados, quienes han sufrido un perjuicio económico significativo. Según el comunicado emitido por la Policía Nacional, el grupo criminal se esforzaba por aparentar legalidad para generar confianza entre sus víctimas.
Para ello, contaban con oficinas físicas accesibles al público, publicidad corporativa, personal uniformado e incluso una aplicación móvil que simulaba ser una entidad legítima de inversión. En total, se llevaron a cabo cinco registros en diversas localidades españolas: tres en Madrid, uno en Torrejón del Rey y otro en Rubí. Durante estas operaciones se incautaron 15.000 euros en efectivo, un vehículo, alrededor de 20 teléfonos móviles y tres ordenadores portátiles.
Cuentas bloqueadas y detenidos
Además, las autoridades bloquearon cerca de 40 cuentas bancarias con un saldo aproximado de 75.000 euros. Los 23 detenidos han sido puestos a disposición judicial enfrentando cargos por estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
El modus operandi del grupo comenzaba con la identificación y captación de posibles víctimas, generalmente personas interesadas en obtener rentabilidades elevadas mediante inversiones en criptomonedas. Una vez seleccionadas las víctimas, los miembros del grupo mantenían reuniones presenciales y contacto telefónico para ofrecer inversiones que parecían seguras y rentables.
Estrategia para ganar confianza
A medida que se consolidaba la confianza, los estafadores instaban a las víctimas a realizar aportaciones económicas mediante transferencias bancarias o adquisición de criptomonedas. Estos fondos eran transferidos a cuentas controladas por el grupo criminal.
En ocasiones puntuales, para afianzar aún más la confianza, permitían retiradas pequeñas o devolvían fondos, creando así una falsa sensación de solvencia entre las víctimas. Este engaño incentivaba a los afectados a aumentar sus inversiones e incluso atraer nuevos inversores dentro de su círculo personal.
Circuito financiero complejo
Los fondos obtenidos mediante esta estafa eran introducidos en un complicado circuito financiero diseñado para dificultar su rastreo. Se utilizaban cuentas bajo control de distintos miembros del grupo y se realizaban transferencias cruzadas junto con retiros y pagos a terceros.
Aparte, una parte significativa del dinero era destinada a criptoactivos y transferida a través de múltiples direcciones y wallets intermedias. Este proceso generaba capas adicionales de transacciones que ocultaban el origen ilícito de los fondos y complicaban su identificación por parte de las autoridades.
La noticia en cifras
Cifra |
Descripción |
|---|
23 |
Número de personas detenidas |
300.000 euros |
Total defraudado a los inversores |
120 |
Número de afectados por la estafa |
15.000 euros |
Efectivo incautado durante el operativo |
75.000 euros |
Saldo bloqueado en cuentas bancarias |